Una historia diferente I

Hoy, entrego una historia mejorada, con detalles intencionales. La misma, será publicada en dos partes, pero merece la espera.

Jugaban brevemente en el patio un grupo muy disímil de niños. Joaquín quería mezclar las acuarelas, mientras Paola y Felipe ensartaban perlas de colores en hilos turquesa y naranja tejiendo manillas y siguiendo un patrón en su mente. Para alejar equivocaciones, a viva voz decían:

-Pasamos a la izquierda y enlazo por abajo, giro a la derecha y estiro sin soltarlo.

Nicolás, Kayla y Mauricio, prefieren hacer galletas, esas que degustarán en la cena, endulzando el momento invadido por la tristeza en el que las horas no autorizan acudir a la escuela. Sueñan y entonces despiertan cada día con infinita y única ilusión. Victoria quiere reforzar su lectoescritura trazando el pespunte impreso en forma de caracol. Algunos anhelan aprender y preparar la nueva receta del dulce de leche y mermelada de fresas del huerto propio en el taller de arte culinario. Muchos buscan ese tiempo especial entre amigos jugando al balón, pero hay quienes prefieren plasmar colores en los blancos lienzos que se encuentran en el salón esquinero. Otros, desde la quietud de sus costosas sillas con gigantes bases, observan y escuchan el paso del tiempo. Ven arte en la vida, en el canto de la amiga, en el baile sin rutina.

Por momentos, hacen danzas con sus manos, como si enredaran hilos invisibles cerca de su rostro. Sus dedos suben y bajan con cierto estilo al port de bras del ballet. Se concentran para verter, una a una, pequeñas pepitas de maíz por el cuello angosto de una botella y entonces nace un juguete musical. Al fondo estaba Helena y decidió aproximarse con sus ojos cerrados invitando a jugar “adivinemos quién es quién,” un juego parecido al cine mudo, o la mímica, pero en lugar de ver, se descubre al jugador gracias a la audición. Joaquín dio tres pasos a la derecha y Mauricio liberó una risa susurrada. La capitana del juego, inmediatamente dio sus nombres sin equivocación, pues ella sabe diferenciar el sonido del caminar, percibe la fuerza del paso, y encuentra en su memoria la voz de los demás. A Nicolás le encanta correr, y ya ha demostrado tener don en cuanto a velocidad. Sabe que deberá entrenar mucho si quiere que lo lleven a la próxima competencia internacional. (O)

Lcda. Estefani Chalco

Lcda. Estefani Chalco

Magister en Gestión Cultural, Licenciada en Estudios Internacionales y Comercio Exterior. Ha ejercido funciones en el sector público y privado ante organismos internacionales. Gestora de proyectos sociales.