El complejo hidroeléctrico Paute entró en etapa crítica la noche del 13 de octubre y la madrugada de 14 de octubre del 2026, por falta de agua; como consecuencia, ciudades de 14 provincias sufrieron cortes de energía imprevistos que, en algunos lugares llegaron a durar hasta siete horas.
Según reportes en redes sociales, los usuarios de la Costa denunciaron cortes energéticos en tres provincias: Esmeraldas, Guayas y Los Ríos. En la región Sierra los apagones fueron en siete provincias: Carchi, Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua, Chimborazo y Loja. Mientras que en la Amazonía son cuatro las provincias que tuvieron cortes de energía: Sucumbíos, Orellana, Pastaza y Morona Santiago.
Desde el Gobierno central no existió ningún pronunciamiento sobre los cortes de energía, solo empresas distribuidoras como la Empresa Eléctrica Quito se afanaron por justificar los apagones con daños causados por caídas de ramas de árboles sobre el sistema eléctrico.
Las hidroeléctricas en crisis
Según los datos publicados por el Operador Nacional de Electricidad (Cenace), los cortes de energía a nivel nacional se habrían producido por el déficit de agua en el Complejo Hidroeléctrico Paute, donde la Central Molino fue declarada en emergencia por operar con su embalse (Amaluza) por debajo de su nivel mínimo, que es 1.975 metros sobre el nivel del mar (m. s. n. m.), se llegó a 1.973 m. s. n. m.
Para recuperar el embalse de Amaluza, se apagó Molino y Sopladora, pero la necesidad de energía obligó a que se la encienda nuevamente, lo cual forzó a un nuevo encendido de Mazar.
Es que el objetivo principal del Gobierno, con el uso de las otras centrales y con los cortes de energía, sería evitar que se consuma el embalse de Mazar, el cual se ha mantenido con 2.125 m. s. n. m., es decir, a 10 metros de su nivel crítico, con lo cual saldría de operación y desencadenaría en apagones masivos, como los que el país vivió en 2024.
Es hora de planificar los apagones
Este 14 de octubre del 2026 los gremios de ingenieros de distintas áreas se reunieron en Quito para plantearle al Gobierno propuestas a corto, mediano y largo plazo, con las que se podría hacer frente a la crisis energética que enfrenta el país, entre las que están inversiones, planes de eficiencia, recuperación de pérdidas y, sobre todo, la aplicación de un plan de cortes de energía programados.
Para Carlos Andrade, experto en materia de electricidad, es importante que el Gobierno se sincere y acepte que en estos momentos es imprescindible que se planifiquen cortes de energía de al menos cinco horas diarias, tanto para el sector residencial, como para el industrial, esto con el fin de preservar el embalse de Mazar y evitar en un futuro cercano vivir escenarios como el del 2014, cuando los apagones llegaron a 14 horas al día.
“Todos los gobiernos manejan la misma política, se dice que se van a hacer mantenimientos, que hay caída de rayos, que se caen los árboles, cuando en realidad son apagones, pero, políticamente no les conviene decir la verdad. Lo cierto es que nos acercamos a la cota mínima de Mazar y lo que corresponde es hacer un plan nacional de apagones programados”, afirmó el experto.
Propuesta de los ingenieros
Para evitar los apagones, no solo en la actualidad, sino en el futuro, los cuerpos de ingenieros le presentaron al Gobierno las siguientes propuestas:
- Gestión inmediata, revisión técnica y económica de generación, demanda, reservas y disponibilidad térmica.
- Eficiencia energética, acciones de ahorro y uso eficiente que protejan la actividad productiva del país.
- Autogeneración industrial, proyectos de generación distribuida y análisis de mecanismos de compensación.
- Seguridad energética, diversificación de fuentes y recuperación o fortalecimiento de capacidad disponible.
- Inversión, estructuración de proyectos con factibilidad técnica, económica y financiera.







