José Serrano, exministro del Interior y expresidente de la Asamblea Nacional, llegó a Ecuador la noche del viernes 28 de agosto del 2026, extraditado de Estados Unidos, pero, ya en el país se activó la orden de prisión que pesaba en su contra por el caso Magnicidio FV.
La base de datos del Sistema Judicial de Ecuador tiene, en calidad de denunciado, 390 registros contra Serrano, sin embargo, la mayoría tienen relación con su cargo como ministro del Interior, solo 35 denuncias o investigaciones sería personales.
Las mencionadas denuncias se han colocado en contra del José Serrano por delitos como secuestro, concusión (cobro de diezmos a sus subalternos), injuria y cobro de deuda por parte de un banco (se la colocó en 2004 y en 2009, cuando ya era ministro se la desestimó).
Pero, el caso por el guarda prisión tiene relación con la acusación fiscal como autor mediato del asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio, se lo acusa de integrar una estructura criminal que financió, planificó y ejecutó el crimen.
No lo trajeron por los delitos
Cabe recalcar que José Serrano, aunque apenas llegó al país fue detenido por la orden de prisión que pesaba en su contra y llevado a la cárcel de máxima seguridad del Encuentro, su expulsión de Estado Unidos no tuvo nada que ver con ningún delito que hubiera cometido en Ecuador, sino que, fue expulsado por el ICE, como miles de ecuatorianos que no han logrado regularizar su situación migratoria.
El exministro llegó a Estados Unidos en mayo del 2021, con visa de turismo, con la cual podía permanecer en este país por hasta seis meses, pero, un mes antes de que se le termine este beneficio, solicitó el asilo, argumentando persecución de las bandas delictivas en Ecuador.
Con esta solicitud de protección bajo análisis, Serrano logró quedarse en Estados Unidos por cuatro años, hasta que en agosto del 2025 fue detenido por el ICE y recluido en el Centro Krome North SPC, de Miami; hasta el 22 de junio de 2026, cuando fue trasladado al Centro Correccional del Condado de Adams, en Mississippi.
Protección contra la tortura
El 13 de mayo del 2026 el expresidente de la Asamblea obtuvo una victoria en Estados Unidos, la jueza Romy Lerner, aunque le negó el asilo, le otorgó protección bajo la convención contra la tortura, que prohibía que se lo deporte a Ecuador.
Al momento se desconoce si el ICE revirtió la decisión de la jueza Lerner o si la desobedeció, no existe ningún expediente público que explique cómo se envió a Serrano a Ecuador, pese a que existía una prohibición explícita.
En Ecuador, según su hija, Verónica Serrano, la vida de su padre corre peligro, pues existirían miembros de organizaciones delictivas, a los que “él persiguió”, que habrían puesto un precio a su cabeza.
“Responsabilizamos al Gobierno del presidente Daniel Noboa, en el Ecuador, por cualquier violación de los derechos humanos de nuestro padre, su integridad física, psicológica, su salud, su vida. Tememos por la vida de nuestro padre”, señaló Verónica Serrano.
La familia de José Serrano lo califica como un perseguido político del Gobierno del presidente Daniel Noboa, pues en su momento acusó al primer mandatario de vínculos con el narcotráfico.
La acusación de asesinato
A José Serrano, se lo acusa de presunto autor mediato del asesinato de Fernando Villavicencio, por el que, según lo que establece el Código Orgánico Integral Penal (COIP) podría pagar hasta 30 años de prisión.
Según la acusación de la Fiscalía, Serrano fue parte de la logística del crimen; en este caso específico, el exministro habría aprovechado de la relación que todavía mantiene con los policías y exuniformados, para conseguir información, hacer seguimientos y lograr que Villavicencio no cuente con la seguridad necesaria.
Las otras acusaciones
Una de las personas que mayor satisfacción por la detención de José Serrano mostró fue Fernando Balda, quien, en 2012, según las investigaciones, fue secuestrado en Colombia, todo bajo la supuesta dirección del José Serrano.
“Nadie debe ser intocable, ni estar por encima de la ley, especialmente quien durante años vociferó, avasalló y conspiró con prepotencia desde su autoexilio, creyéndose inmune a la justicia”, afirmó Balda.
Además, el exministro tiene una reciente acusación impuesta por Víctor Rivadeneira, su exasesor, que asegura tener pruebas de cómo les cobraban los diezmos a todos los funcionarios de Ministerio del Interior, que superarían los 200 mil dólares.
A Serrano también lo acusó de tentativa de asesinato el exasambleísta y abogado Luigi García; además, la Fiscalía lo investiga por difusión de información reservada, relacionada con el asesinato del fiscal César Suárez y por tráfico de influencias y cohecho, que derivó de las declaraciones en el juicio de Carlos Pólit en Estados Unidos, en el cual se lo mencionó.












