Una agresiva ola de incendios forestales azota las zonas altas de la Sierra ecuatoriana, desencadenada por una crítica combinación meteorológica de sequía prolongada, temperaturas atípicamente elevadas y ráfagas de viento que superan los 40 kilómetros por hora. Esta confluencia de factores ha convertido la vegetación nativa en un combustible altamente inflamable, propagando el fuego con …











