OPINIÓN| Ni el Chapulín Colorado, ni nuestros gobernantes. Está claro. El problema descansa en asumir que en manos de alguien más está la virtud o desacierto de nuestro camino. Miremos. Los representantes de la población son aquello: quienes ostentan una responsabilidad para canalizar las aspiraciones de la sociedad, encontrar fórmulas y tomar decisiones que permitan …


