Mañana, cuando quememos el año viejo, invoquemos el poder purificador, de cambio y esperanza que tiene el fuego. Deseemos que se quemen los corruptos de todas las calañas: jueces, abogados, fiscales, magistrados, expresidente convertido en campana, prófugos y huéspedes que nos han robado, ex ministros, cuñados, alcaldes, prefectos, policías, militares, empresarios, mafiosos y delincuentes, todos, …











