Por mi profesión, amo las noticias y generarlas también, pero últimamente estas se han vuelto tan sorprendentes como tristes; la mayor parte de ellas corresponden a la crónica roja. Estamos normalizando la violencia que ha llegado al límite: muertes, asesinatos a plena luz del día, extorsiones, robos, caos y total inseguridad. Es evidente que no …











