Esta entrada es distinta. La escribo con desánimo por el estupor que provoca cierta gente. ¿Cómo es posible que, por un altercado causado por un supuesto atropellamiento de un perro, los propietarios de la mascota asesinen al conductor del carro? Sí. No hay otra palabra. Lo mataron ruinmente por la ira. Y lo peor es …


