Cuando me cuentan el fallecimiento del doctor Iván Moreno, entrañable amigo compañero de labores y sueños, insensiblemente la memoria me lleva a reandar pasos compartidos; el “Vicente Corral” sus consultorios y salas, el café, la biblioteca, el laboratorio; la Fundación ANDAR en Ibarra, el viaje y la lista interminable de pacientes de Imbabura y Carchi, …











