A la hora de las conveniencias de la política de bajo cuño, Ecuador no cuenta para quienes no gobiernan desde el Ejecutivo. Su único objetivo es desestabilizar, sembrar incertidumbre, buscar acomodos y pensar en las próximas elecciones. El enfrentamiento entre Ejecutivo y Legislativo pone al país casi, casi al límite de la irracionalidad. Polemizar, confrontar …



