Sopa fría

Estamos programados a pensar que los problemas son lo que más atención merecen. Y tiene sentido. Lo que falla incomoda, interrumpe y exige una respuesta. Los problemas hacen ruido, se notan, nos obligan a actuar.

Lo que funciona, en cambio, suele pasar desapercibido. Está ahí, cumpliendo su función sin fricción, sin urgencia, sin necesidad de intervención. Y en ese silencio, se vuelve invisible.

Como plantea Shane Parrish, el éxito tiene un punto ciego. Lo que está funcionando bien deja de recibir atención, justamente porque está funcionando. 

En organizaciones esto es evidente. Se convocan reuniones para resolver lo que no está dando resultados, pero rara vez se dedica tiempo a entender por qué algo sí está funcionando. Se corrige lo que falla, pero no siempre se refuerza lo que está encaminado.

En lo personal ocurre algo parecido. Damos por sentado lo que fluye, las relaciones que funcionan, los hábitos que sostienen, las decisiones que, sin grandes gestos, nos han llevado a donde estamos. No las revisamos, no las fortalecemos, no las protegemos. Simplemente asumimos que seguirán dando resultado.

Hasta que dejan de hacerlo.

Es como si estuviéramos entrenados para reaccionar, no para cuidar. Para arreglar, no para alimentar. Para apagar incendios, no para cuidar aquello que ya está en equilibrio. 

Y, sin embargo, muchas de las mejores oportunidades no están en lo que está roto, sino en lo que ya funciona… pero no siempre lo vemos. A veces ocurre algo más simple, lo dejamos enfriar.   

Como esa idea de que la amistad es como la sopa: para que funcione, debe mantenerse caliente. Quizás no solo aplica a la amistad.

Tal vez debemos preguntarnos qué está funcionando, qué vale la pena sostener… y qué necesita un poco más calor antes de que se enfríe. (O)

@ceciliaugalde

Dra. Cecilia Ugalde

Dra. Cecilia Ugalde

Comunicadora, doctora en Marketing. Docente e investigadora en la Universidad del Azuay. Ha hecho publicaciones en alfabetización mediática, redes sociales, marca y comportamiento del consumidor.