Acusado, pero manda

   Resbalaba de las escaleras cuando subía al avión, olvidaba datos importantes al ser entrevistado, tambaleaba al caminar, pero el deseo del presidente estadounidense Joe Biden era continuar un periodo más, de acuerdo a la constitución. No había hecho una mala administración al considerar a tanto migrante que veía en su país una oportunidad de progreso, respetuoso, la economía marchaba, el poderío mundial se mantenía; en general las cifras administrativas eran buenas.

   Su salud no y en el debate presidencial con su oponente, Donald Trump, lo entendió. Dubitativo, vacilante, inexacto, hasta temeroso, que lo obligó a renunciar a la aspiración. Su partido, Demócrata, nominó a Kamala Harris, la vicepresidenta en funciones para sustituirlo. En las elecciones fue “peso dócil” y el poderoso adversario triunfó con margen superior al 60 %, contundente.

   La culpa no es de él si no de los que lo votaron a sabiendas que tenía cerca de 70 causas judiciales pendientes: por incitación a la subversión, asalto al Congreso, acoso sexual, defraudación fiscal, entre otras. En el país norteño todo se puede perdonar menos que no se paguen los impuestos, la única causa por la que la ley pudo enviar a la cárcel a, por ejemplo, Al Capone, uno de los mafiosos más perseguidos. Pero también están al tanto que la gente de plata no va a la cárcel y esto allá lo llaman el undécimo mandamiento. La justicia halló culpable a Trump por evasión y lo condenaron a pagar 500 millones de dólares; su poderoso, abundante y oneroso equipo de abogados apeló y consiguió que los jueces bajaran la pena a 300 millones. Claro que pasó cuando no era presidente, hoy ya nadie se acuerda del hecho y la estricta justicia quedó burlada.

   Los dislates van más allá. En un acto que roza con el incesto dice de su hermosa hija que “está buena” y llama “guapo” al presidente de Paraguay; lleno de furia, con malas palabras, impublicables, “abran el #$/%&* estrecho de Ormuz”; a sus aliados europeos, que son cobardes porque no le ayudan en el bombardeo a Irán. (O)

Edgar Plaza

Edgar Plaza