En estos tiempos de libertad y de los aportes de la tecnología, del desarrollo de la ciencia con especial énfasis en la psicología y biología, la neurociencia, la Física y ciencias de la naturaleza, resulta paradójico que la vigencia del estado de derecho como sistema de organización social se encuentre en crisis por la recurrencia de los modelos dictatoriales que se encuentran en boga a efecto de la irrupción del populismo que termina en modelos de gestión política e institucional controlados por regímenes dictatoriales.
Vemos que, en nuestro mundo americano, los gobiernos de Nicaragua, Cuba y Venezuela, pese a la captura de su dictador, por un gobierno extranjero, el sistema del estado de derecho no existe, porque simple y llanamente en esas sociedades nacionales prevalece la voluntad autocrática. Hoy mismo se puntualiza la grave ausencia y silencio de la ONU frente a la inobservancia del Derecho internacional de los derechos humanos por parte de las dictaduras.
Cabe concretar lo que es la ‘DICTURA´
Al respecto tenemos este concepto: “Forma de gobierno por la cual una o varias personas asumen, sin limitación y de modo absoluto, las funciones íntegras de la soberanía, concentrando en sí el ejercicio del poder público, esta forma política, aparte de sus vicisitudes históricas, especialmente en Roma, constituye en la actualidad un sistema despótico por el cual la arbitrariedad se erige en norma jurídica, sin intervención de la voluntad de los ciudadanos, ni el contrapeso de la responsabilidad. Es la antítesis del sistema constitucional y de las garantías, propio de los modernos Estados de derecho o democráticos” (Vocabulario de Derecho y Ciencias Sociales” por Rogelio Moreno Rodríguez, Ediciones Depalma, Buenos Aíres 1976)
En ECUADOR, rige un gobierno resultado de la libertad electoral debidamente ejercida y que debe enfrentar de urgencia la precariedad institucional producto de la corrupción reptante de ese populismo autocrático, lastre que sufre el Estado de derecho. Una Pregunta: ¿HASTA CUANDO LOS CIUDADANOS ECIATORIANOS TENEMOS QUE SOPORTAR EL MODELO HIPERPRESIDENCIAL? (O)


