Los Congresos Marianos Nacionales del Ecuador

Aunque en nuestro país se han realizado numerosos acontecimientos marianos de carácter académico y pastoral, como el organizado por la Universidad Técnica Particular de Loja, del 20 al 21 de junio de 2019, para estudiar el tema “Latinoamérica Siglo XXI: Raíces Marianas”; o el organizado por “La Asociación de María Auxiliadora” ADMA (para ellos el número 13) entre el 20–22 de junio de 2025, para reflexionar sobre “María, Madre y Modelo de Esperanza”, congresos nacionales marianos se han celebrado sólo tres hasta el momento.

El PRIMERO se celebró en Quito, entre el 21 y 26 de abril de 1931, para conmemorar el 25 aniversario del milagro del llanto de Virgen de los Dolores, conocida como la “Dolorosa del Colegio”. El objetivo fue doble: Consolidar esta devoción mariana histórica que ya estaba presente en la vida de la Iglesia local y popular, y motivar a fieles y pastores alrededor de la figura de María, expresando no solo piedad sino también identidad comunitaria en torno a su advocación. Durante el Congreso, la imagen de la Virgen de Quito fue solemnemente enmarcada en una obra artística de plata, oro y perlas, que realzó el acto litúrgico y devocional en torno a la figura mariana.

El SEGUNDO, en el que tuve la fortuna de participar activamente como secretario de una de las comisiones, se realizó también en Quito, entre el 21 y el 28 de marzo de 1976. Estuvo inspirada en la exhortación apostólica “Marialis Cultus” de Pablo VI, que promovía una renovación del culto mariano desde perspectivas bíblica, litúrgica, ecuménica y antropológica, y tuvo como colofón la inauguración del monumento a la Virgen del Panecillo presidida por el Eximo. Carnal Pablo Muñoz Vega.

El TERCERO tuvo lugar en Guayaquil, por iniciativa de Monseñor Bernardino Echeverría, en el contexto de la clausura del Año Mariano en el país. Asistió como delegado del Papa Juan Pablo I el afamado Cardenal Joseph Ratzinger.

Pero ¿Qué es un Congreso Mariano? es un encuentro eclesial de alcance nacional, convocado por los obispos o la Conferencia Episcopal, para: 1) Reflexionar, celebrar y renovar la devoción a la Virgen María. 2) Fortalecer la fe del pueblo desde la espiritualidad mariana; y 3) Impulsar la evangelización bajo el ejemplo de María. No es solo una fiesta ni solo un congreso académico; es una mezcla de celebración, formación y misión. Podríamos decir que es formación teológica, oración y liturgia, encuentro pastoral y envío misionero. Todo junto. (O)

Padre Bolívar Jiménez

Padre Bolívar Jiménez

Sacerdote, 1981. Licenciado en Ciencias Religiosas, Diplomado en Derecho Canónico y Doctor en Derecho Civil. Vicario Episcopal y Vicario Judicial de la Arquidiócesis de Cuenca. Docente, Párroco de Cumbre.