Las encíclicas son cartas escritas por los Pontífices de la iglesia católica sobre temas de importancia, abiertas a todo el conglomerado humano. La reciente comunicación de León XIV ha despertado interés y está siendo glosada en los diversos temas que trata.
No es de mi interés dar a conocer la integralidad de su contenido; me contento con algunos renglones que sirvan para motivar un acercamiento a conceptos útiles para la humanidad, no tan solo para los viejos, yo a la cabeza, sino especialmente para los jóvenes y también los menos viejos. La encíclica tiene cerca de un centenar de páginas, de las cuales al menos un veinte por ciento se ocupa de la bibliografía consultada. Para los estudiosos de este tema esta Encíclica contiene una abundante bibliografía, útil para profundizar temas análogos.
Cito los capítulos de este documento de León XIV: 1.Un pensamiento dinámico, fiel al evangelio; 2.Fundamentos y principios de la doctrina social de la Iglesia; 3.Técnica y dominio. La grandeza de la persona humana ante las promesas de la IA; 4.Custodiar lo humano en la transformación. Verdad, trabajo y libertad; 5.La cultura del poder y la civilización del amor; CONCLUSIÓN.
La encíclica concluye con una plegaria que la hago mía: “Con la misma fe de María convirtámonos en tejedores de esperanza en nuestro mundo, compartiendo lo que somos y lo que tenemos para que la presencia de Jesús crezca entre nosotros y su Reino tome forma. En la fidelidad humilde de cada día también el tiempo de la IA puede ser un paso en el que el Espíritu haga madurar la civilización del amor de nuestras vidas …”.
Un pedido. Leamos MAGNIFICA HUMANITAS. El mundo ha cambiado vertiginosamente. ¿Es posible que nuestra fe y nuestra razón se den, nuevamente, la mano? (O)





