Crónica de una ciudad sin respuestas

El problema de las redes sociales es que el mundo está lleno de gente que publica y opina sobre cualquier cosa. ¿Crisis energética? Opino. ¿Crisis de seguridad? Vamos ahí, sin miedo. ¿Subsidios a los hidrocarburos? ¡Un especialista! Y no me quejo. Cada quien es libre de decir lo que se le ocurra, siempre y cuando respete la opinión ajena sin agredir. Así vista, esta libertad de expresión desbocada contribuye al debate democrático y le permite al ciudadano hacer catarsis ante cada canallada del poder de turno.

El problema comienza cuando quienes deciden demuestran saber tanto o menos que el hijo del vecino. ¿Movilidad? ¿Planificación territorial? ¿Cuidado ambiental? ¿Turismo de alto valor? En teoría, son unos tigres que lo saben todo. ¿Y en la práctica? Una ciudad hundida en un foso de populismo sin respuestas. Una Cuenca desconocida donde las obras destilan problemas contractuales, donde el turismo en versión reguetón y concierto gratis, más que lucir la ciudad, la ensucia y la violentiza mientras las autoridades sortean juicios y sueñan con ser tiktokers. Una ciudad que, ya no está hecha para demócratas, donde un ciudadano respetable que quiera fiscalizar la gestión y defender su ciudad tiene que estar dispuesto a pasarlo mal y ser perseguido.

Así visto, resulta casi justo que los ciudadanos salgan a las redes para decir cualquier cosa. No porque abusemos de nuestra libertad de expresión, sino porque quienes deberían tener las respuestas no las tienen. Una medida desesperada en un país que, de frontera a frontera, parece resignarse a que la manera más efectiva de tener un alcalde exitoso es no esperar nada de él. En la que el pueblo ya no ve sentido en cambiar de las mafias del pasado a las del presente. La triste claudicación: mejor narco y corrupto conocido que narco y corrupto por conocer.

Pero esto, en Cuenca, no es verdad, aquí hemos contado siempre con políticos que han sabido darse su lugar y darle a Cuenca el suyo. Aquí la cuestión no se limita a votar cada cuatro años y resignarse después. Cuenca necesita repensar su futuro con sensatez, no con salvadores. De estos ya tuvimos y así nos fue… (O)

@andresugaldev

Dr. Andrés Ugalde

Dr. Andrés Ugalde

Analista político y económico. Fue Director Provincial de Desarrollo Económico y Concejal Urbano. Actualmente es Director de la Carrera de Ciencias Políticas y Gobernanza en la Universidad Católica de Cuenca