Es una expresión empleada en juegos y torneos. Entre naipes se trata de un “all-in” para apostarlo todo en una sola mano. Se arriesga cada ficha, quedan a un costado todas las movidas previas y aunque alarma la decisión de quien marca la propuesta, los demás jugadores optan por salir del juego con lo que tienen y canjear su pequeño premio, o continuar hasta el final y triunfar solo o entre dos, como ocurre en ocasiones en las que por mutuo acuerdo se divide el bote entre los finalistas, partes iguales. Claro, para llegar a ello, se debe superar a los contrincantes, quienes, según las reglas de juego puestas, se les habrá permitido o no, utilizar tácticas para desconcentrar a los jugadores. Palabras, frases, o incluso el silencio bajo el “rostro de juego,” hacen parte del paquete distractor. El poker face consiste en mantener una cara frívola, capaz de ocultar las verdaderas intenciones y reacciones del juego. Llegar a la cima no es fácil, se requiere de discernimiento para sobrepasar obstáculos, lucidez para ver más allá de las apariencias de los jugadores, sabiduría para confiar en uno mismo y tomar decisiones.
Este título pertenece también a una gran canción. Se la ha visto en cines de todo el mundo y puesto en escena en los más importantes teatros de Inglaterra, Estados Unidos y España bajo el musical Mamma Mia; Benny Andersson y Björn Ulvaeus del grupo ABBA la compusieron. Su versión original The winner takes it all fue escrita poco después del divorcio entre Björn y Agnetha, vocalista del grupo ABBA. Ambos manifestaron la emoción y realidad puestas en esta obra en la que algunas partes expresan:
No quiero hablar sobre lo que hemos pasado
Aunque esté doliéndome, ahora es historia
Jugué todas mis cartas y tú hiciste igual
Nada por decir, no más As por jugar.
Estuve entre tus brazos, pensando que pertenecía ahí
Asumí que hacía sentido levantar mi enrejado ahí,
Construyéndome un hogar, creyendo que sería fuerte ahí,
Pero fui un tonto, siguiendo las reglas.
Va todo al ganador, el perdedor tiene que caer.
En alguna parte profunda has de saber que te extraño
pero ¿Qué puedo decir? Las reglas hay que seguir.
Los jueces decidirán, y así como soy me atengo,
espectador del show, siempre discreto.
El juego empezó otra vez,
Amante o amigo, grande o pequeño.
Va todo al ganador. (O)




