Si tomamos en cuenta el concepto de educación como ilustración, la tecnología es un implemento muy importante para agilitar el proceso cognitivo ya que coadyuva a la realización de los programas de enseñanza y aprendizaje, sin embargo en este mismo punto debemos recordar que nada sustituye a la experiencia y la investigación ilustrativa como educarse en conexión directa con el medio, recordemos las visitas a la ciudad en el programa de “El LUGAR NATAL” que hacíamos cuando escolares con la dirección versada del profesor, o los lugares productivos del agro o las industrias, y luego las empresas, que nos ofrecían la visión cercana a la producción, la inversión y el trabajo con la visión necesaria de justicia y rendimiento eficaz, en beneficio de todos. Puntos que ya implican el sentido ético de la vida que solamente la formación en valores depara.
Es del caso puntualizar que en las aulas desde la escuela a la universidad se debe hacer del dialogo la mejor pedagogía, y eso implica el aporte vital de profesores y alumnos en un proceso gradual de formar la mentalidad moral y creativa de la personalidad, lo que se inicia fundamentalmente desde el hogar, luego vienen la escuela y el bachillerato para culminar en la universidad, y todo lo cual, requiere de más de dos decenios, invertidos con disciplina, método y planificación para adquirir las destrezas profesionales, pero siempre atentos a la exigencia moral de que el acervo de la formación integral de la personalidad se logra con las experiencias compartidas existencialmente, proceso que no termina mientras se viva, porque todos los días seguimos aprendiendo en el aula magistral de la vida.
Por eso mismo, recordemos que estamos a tiempo para valorar en su justa dimensión que la educación es el proceso FORMATIVO DE LA CONCIENCIA CRÍTICA y, que el conocimiento científico, con sus productos tecnológicos son nada más que los medios instrumentales al servicio de la humanidad. (O)






