Mónica Banegas Cedillo
Cada 3 de noviembre, Cuenca conmemora mucho más que su independencia de 1820. Celebra el espíritu de libertad de un pueblo que transformó sus ideales en historia y que continúa construyendo su futuro con identidad, esfuerzo y esperanza.Cuenca es patrimonio, cultura y tradición, pero también es el talento de sus mujeres, la energía de sus jóvenes y la perseverancia de quienes, desde cada barrio y parroquia, contribuyen a su desarrollo.
Honrar su independencia significa comprender que la libertad no es solamente una conquista del pasado, sino una responsabilidad compartida. Una ciudad verdaderamente libre garantiza derechos, promueve oportunidades y escucha todas las voces. En este aniversario, el llamado es a la ciudadanía: no seamos simples espectadores del destino de Cuenca. Participemos, cuidemos sus espacios, defendamos su patrimonio, exijamos transparencia y asumamos nuestro papel en la construcción de una sociedad más justa y solidaria.
El mejor homenaje a nuestra ciudad no está únicamente en las celebraciones, sino en el compromiso cotidiano de hacerla mejor. Porque Cuenca no se construye solo desde sus instituciones, sino desde la conciencia, la participación y la responsabilidad de cada ciudadano.¡Viva Cuenca, libre, digna y siempre nuestra!
X: @monicabanegasc




