El paso elevado que se construye en el carril de la autopista en sentido Azogues-Cuenca entrará en funcionamiento en septiembre próximo. Esta infraestructura forma parte del intercambiador de Monay, proyecto que supera los 43 millones de dólares en inversión, incluyendo obra civil y fiscalización.
El Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT), a través de la contratista Ripconciv Cía LTDA., inició la construcción del intercambiador en agosto de 2025, con un plazo de ejecución de 24 meses dividido en dos etapas. Actualmente, se desarrolla la primera fase, que comprende los trabajos en el carril Azogues-Cuenca y registra un avance aproximado del 24 %.
En esta etapa se ha realizado el movimiento de tierras, la construcción de 2,8 kilómetros de muros, así como obras de infraestructura básica y la ampliación de la calzada. De manera paralela, avanza el montaje del paso elevado.
Hasta el momento se han instalado alrededor de 120 metros de la estructura, conformada por vigas prefabricadas de hormigón, elaboradas en Guayaquil. La totalidad del paso elevado se asentará sobre 10 pilas con pilotes de cimentación, diseñadas para soportar el peso y la carga vehicular que circulará por esta nueva infraestructura.

Mario Vintimilla, subsecretario zonal 6 del MIT, destacó el avance alcanzado durante los primeros seis meses de ejecución del proyecto, señalando que se cumple de manera satisfactoria con el cronograma establecido. Además, aseguró que la contratista trabaja incluso en horarios extendidos, con el objetivo de terminar la obra antes del plazo previsto.
En cuanto a la operatividad del paso elevado, explicó que inicialmente funcionará de manera provisional en el sentido Cuenca-Azogues, hasta que concluya la construcción del otro paso elevado, correspondiente a la segunda etapa del proyecto. Precisó que la instalación de esta nueva estructura comenzará en septiembre y demandará menos tiempo, considerando que parte de la infraestructura básica ya ha sido ejecutada.
Vintimilla recordó que el intercambiador de Monay contempla la construcción de dos pasos elevados en ambos carriles de la autopista, así como un paso deprimido en la calle Cuzco. El proyecto incluye además un redondel en la zona inferior de las estructuras y la ampliación de la vía, con el fin de brindar una solución integral a la movilidad en este sector.
Malestar por obras del intercambiador de Monay
Mientras las obras avanzan, los frentistas de la calle Cuzco manifiestan su preocupación y reclaman presuntos incumplimientos por parte del MIT y la empresa contratista.
María del Rocío González, propietaria de una tienda del sector, señaló que les ofrecieron entregar formularios para recopilar información sobre el estado de las viviendas antes del inicio de los trabajos, con el fin de que, al concluir el proyecto, se puedan realizar las reparaciones necesarias en caso de presentarse daños. Sin embargo, aseguró que este ofrecimiento no se ha cumplido.

Asimismo, indicó que algunas casas presentan trizaduras, que atribuye al constante tránsito de vehículos pesados. “Nuestra zona es residencial y el terreno no soporta tanto peso. Las autoridades deben responder por las afectaciones”, expresó González.
Por su parte, Marcia Cabrera, dueña de un restaurante, solicitó que los agentes de la Empresa Pública de Movilidad (EMOV EP) o la Policía Nacional refuercen los controles el transporte pesado. Explicó que existe una disposición para que estos vehículos circulen por la avenida de las Américas al ingresar a Cuenca.
Cabrera también manifestó su preocupación por el deterioro de la calzada de la calle Cuzco y por las pérdidas económicas que enfrentan los negocios del sector, ya que el flujo constante de vehículos impide el estacionamiento de los clientes.
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