Dolor y muerte en las vías

Los resultados de las investigaciones –las que fueren– sobre el accidente de tránsito ocurrido el miércoles anterior en la vía Cuenca-Molleturo-El Empalme, en nada aplacarán el dolor de las familias de las 14 personas fallecidas.

Los accidentes, la mayoría con saldos fatales, son recurrentes en esa vía. En lo que va de 2026 no son la excepción.

Esta vez, un bus de la compañía de transporte San Luis terminó en llamas tras volcarse. El saldo trágico: 14 muertos; 29 heridos.

Para esas 14 familias, el luto les sobrevino de manera intempestiva; para las de los heridos, desesperanza, gastos económicos hasta que ellos se restablezcan del todo.

Una vía que no siempre está en las mejores condiciones a causa del temporal; de estrechas curvas, con pendientes empinadas, siempre será un peligro.

Según directivos de la compañía, el bus accidentado pasó, este 7 de abril, las pruebas durante el proceso de revisión vehicular.

Sabido es que ningún vehículo, por mínima que sea la falla detectada, logra esa aprobación mientras no se la arregle si   es posible ese mismo momento.

Empero, voces políticas dicen lo contrario. Urge, por lo tanto, que la Empresa de Movilidad aclare la duda; y, de ser ciertas las observaciones hechas (problemas en neumáticos y frenos, clasificados como de tipo 2 y 1),  establezca las responsabilidades de rigor. De ser ciertas, sería condenable la omisión. 

No porque un vehículo, mucho menos un bus transporte de pasajeros, que cumple varias frecuencias al día, y quien sabe, sin descansar, pasa la revisión técnica vehicular cada año, no deba ser sometido a un chequeo técnico y mecánico en tiempos menores.

Eso que parecen simplezas, pueden marcar la diferencia y evitar accidentes, por mínimos que sean.

La compañía, tal como lo ha expresado, está obligada a hacer efectivos los seguros que corresponden en estos casos. Que no haya ningún pretexto; peor dar largas al asunto.

DZM

DZM

Licenciada en Ciencias de la Información y Comunicación Social con experiencia en coberturas periodísticas, elaboración de suplementos y materiales comunicacionales impresos. Fue directora de diario La Tarde y es editora.