Sin ninguna notificación previa, según lo argumentan sus dirigentes, el movimiento Construye y el partido Unidad Popular están a punto de ser eliminados del registro de organizaciones políticas que maneja el Consejo Nacional Electoral (CNE); la causa: la pérdida de más del 50 % de sus afiliados.
Desde el fin de semana el Pleno del CNE ha intentado, sin éxito, aprobar un informe emitido por la Dirección Nacional de Organizaciones Políticas y de la Dirección de Asesoría Jurídica, en el que se recomienda la cancelación de Construye y de Unidad Popular, por haber disminuido más del 50 % del total de sus afiliados o adherentes.
Esta decisión obedece a lo que señala el artículo 327, numeral 7, del Código de la Democracia, que establece que el CNE, de oficio, puede cancelar a una organización política por haber disminuido el total de sus afiliados o adherentes permanentes a una cifra inferior al 50 % de la necesaria para su inscripción.
¿Cuántos afiliados o adherentes se perdieron?
Según una copia del informe, al que tuvo acceso Unidad Popular, esta organización política pasó de tener 206.771 afiliados, a contar con solo 31.015, es decir, perdió 175.756, más del 85 %, los cuales se debieron desafiliar.
“El informe debe incluir el número de desafiliaciones o expulsiones y las solicitudes ingresadas por los ciudadanos ante el CNE, que avalen esto, pero no hay una explicación, por eso los consejeros no le dan cuórum, porque saben que van a aprobar una barbaridad”, recalcó Geovanni Atarihuana, presidente de Unidad Popular.
Por parte de Construye, Iván González, secretario general del movimiento, señaló que desconocen el número de adherentes que, según las áreas técnicas del CNE, perdieron desde el 2018, cuando fueron reinscritos; pero, deben ser más de 7.500, que es la mitad de lo que se necesitaba para el registro.
No han sido informados
Tanto Iván González, por Construye; como Atarihuana, por Unidad Popular, coinciden en algo, si en los últimos años se produjo una fuga masiva de sus afiliados o adherentes, no fueron informados, pese a que el CNE tenía la obligación de hacerlo.
González explicó que, al momento de su registro, el movimiento contaba con más de 17 mil adherentes permanentes, con lo que sobrepasó el número requerido para la inscripción; si en este tiempo perdió más de la mitad, quiere decir que más de 8.000 personas se desafiliaron, pero, no fueron informados.
“Desde el 2018 nos notificaron de la desafiliación de 15 personas, no de 7.500, sobre lo cual no recibimos ninguna notificación; si eso se nos informaba, el movimiento habría tomado acciones; porque hemos averiguado cómo hacer para registrar nuevos adherentes, porque los tenemos, pero, nos han dicho que no los necesitamos”, recalcó González.
Por su parte, Atarihuana confirmó que también recibieron notificaciones al momento en que sus seguidores se desafiliaron, pero, estas no llegaron a las más de 175 mil que ahora les aseguran que les faltan.
“Las personas para desafiliarse tienen que hacer un oficio y registrarlo en el CNE, desde el 2020 hemos sido notificados de 300 desafiliaciones que, no es ni el 1 % de nuestros afiliados”, afirmó el dirigente de Unidad Popular.
Una decisión sesgada
Aunque considera que un proceso de depuración de partidos y movimientos políticos es necesario, para Medardo Oleas, experto electoral, lo que pretende el CNE con Construye y Unidad Popular es sesgado, pues apunta precisamente a las pocas organizaciones que sí tiene actividad política.
“Diana Atamaint, a título personal, busca eliminar a ciertas organizaciones que puedan tener ciertos respaldos y pueden presentar candidaturas, esto tiene un sesgo político, manejado irresponsablemente por la encargada de garantizar la participación de todos y no solo de unos, eliminando a los otros”, recalcó el experto.
Oleas señaló que solo existen dos causales por las que una organización puede perder afiliados o adherentes: porque se desafilien o sean expulsados; sin embargo, ni Construye, ni Unidad popular registra expulsiones y el número de desafiliados no llega a la mitad de sus seguidores, por lo que el CNE deberá argumentar su decisión de dejarlos fuera de las próximas elecciones.












