Guadalupe despide a las víctimas del aluvión que borró del mapa a Santa Isabel

Vista aérea de la parroquia Guadalupe tras el aluvión. Foto: El Mercurio
Vista aérea de la parroquia Guadalupe tras el aluvión. Foto: El Mercurio

Las horas pasan y el dolor persiste en todo un pueblo. La pérdida de sus hijos enlutó a Guadalupe, una parroquia bañada por sus ríos y del cual servían sus alimentos. Pero todo cambió en un par de horas. Santa Isabel, un lugar turístico, ubicado a 58 kilómetros al noreste de la ciudad de Zamora, en el margen izquierdo del río Yacuambi, destinado para la diversión y el disfrute de la buena gastronomía, desapareció por completo, dejando dolor, desesperación y desolación.

Santa Isabel se convirtió en un pueblo fantasma, toneladas de arena, miles de troncos y el silencio, cobijan al pueblo que a partir de ahora será considerado ‘Zona Cero’, pues fue el epicentro del aluvión causado la noche del sábado 4 de julio que enlutó a decenas de familias, y que hasta el momento ha cobrado la vida de diez personas, mismas que han sido encontradas durante las búsquedas, y otra decena de desaparecidos.

Pero ¿Qué ocasionó el desastre más grande de la historia en la provincia de Zamora Chinchipe? El presidente del GAD Parroquial de Guadalupe, Luis Alberto Erraez, relata que las constantes lluvias que azotaron el sector desde el pasado jueves 2 de julio provocaron que, desde donde nace el afluente llamado Cantzama, se acumulara gran cantidad de agua y, tras superar su capacidad, bajó arrasando todo lo que encontraba a su paso, hasta llegar a la población, causando el desastre.

Esta versión la corrobora el habitante Geovanny Paredes, quien, mientras ayudaba a preparar los alimentos para brindar a los rescatistas y colaboradores, confiesa que la noche del sábado escuchó un fuerte ruido y minutos después la población se alertó. «Estos días llovió fuerte, pero nunca pensamos que iba a ocasionar tal daño. La tierra se movió y bajó con tanta fuerza», relató.

Ambos ciudadanos confirman que no existe minería en la zona. «El agua era pura, limpia. La comunidad vivía del turismo», manifiesta Paredes.

El aluvión aplastó vehículos y viviendas en Santa Isabel, Zamora. Foto: El Mercurio
El aluvión aplastó vehículos y viviendas en Santa Isabel, Zamora. Foto: El Mercurio

Búsqueda de personas

Hasta el 7 de julio, gran cantidad de maquinaria pesada y personal de socorro de diferentes entidades del Ecuador se encuentran en el lugar de los hechos removiendo la arena y los escombros con la esperanza de hallar más cuerpos.

Entre los extraviados, que suman más de una decena, está la gobernadora de Zamora Chinchipe, Ivonne Panchi, junto con su equipo de comunicación y seguridad.

Según versiones de los comuneros, la autoridad llegó a la zona ante el llamado de los ciudadanos, ya que el río estaba crecido y sus aguas ingresaron a la zona poblada; sin embargo, en cuestión de minutos el agua arrasó con todo.

«En su desesperación, la Gobernadora y su equipo de trabajo subieron al segundo piso de una casa, pero la fuerza del aluvión fue tal que destruyó todas las viviendas y las arrastró aguas abajo», comentó un sobreviviente que asimismo manifiesta haber salvado su vida tras subirse a un árbol, después de ser empujado por la corriente algunos metros.

En Guadalupe aún guardan esperanzas de encontrar a sus seres queridos. El Comité de Operaciones Emergentes, COE, está instalado en la parroquia, desde donde se dirigen las acciones.

La maquinaria continuará removiendo la arena en busca de más cuerpos con el fin de dar una cristiana sepultura.

Capilla ardiente

Y mientras continúan con la búsqueda de más cuerpos en el sector de Santa Isabel, en Zamora Chinchipe, en la cancha de la parroquia Guadalupe se instaló una capilla ardiente para despedir a los ciudadanos que fueron sacados de entre los escombros.

Ayer, en horas de la mañana, se cumplió con la misa y el sepelio de siete víctimas, quienes, en medio del dolor y desconsuelo de sus familiares, amigos y comuneros, fueron llevadas al cementerio parroquial para su último adiós.

A decir del presidente del GAD Parroquial, Luis Erraez, ya son nueve las personas que han sido encontradas tras el aluvión del río Cantzama ocurrido el pasado sábado 4 de julio por la noche.

“El lunes fueron sepultadas dos personas y hoy lo hacemos con siete más. Esperemos que los rescatistas encuentren más cuerpos para poder despedirles. La capilla permanecerá hasta el fin de semana”, dijo la principal autoridad parroquial. (I)

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Milton Rocano

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