Para los flamantes Alcalde de Cuenca y Prefecto del Azuay, que en buena lid alcanzaron el favor popular, con el compromiso de cumplir a cabalidad sus capacidades constitucionales. Atrás queda una campaña corta pero movida, contaminada con acusaciones vanas y groseras sin pruebas, que deben olvidarse, para avanzar ante las múltiples necesidades de la gente …











