Reducir el consumo de carnes e incluir más proteínas vegetales en la rutina puede traer beneficios reales para la salud y el medio ambiente, además de ampliar la variedad alimentaria. Las proteínas de origen vegetal están presentes en alimentos como frijoles, lentejas, garbanzos, arvejas, soja y sus derivados (tofu y tempeh), además de granos integrales, …











