CON SABOR A MORALEJA
La RC5 se está victimizando ante el mundo luego de que el TCE le impusiera una sanción temporal por irregularidades en el manejo de los fondos de campaña. Pero contemos el cuento como es, no como los zurdos lo cuentan.
Resulta que los compañeritos de la izquierda más infausta decidieron incursionar en política. Crearon un partido basado en el socialismo y lo bautizaron como Alianza País. Desde sus orígenes, este partido tuvo personajes controversiales como Correa y sus esbirros que se amistaron con las FARC, ELN, agrupaciones subversivas de Venezuela y pandillas como los “Latin Kings”. Es decir, con la crema y nata del bajo mundo.
Pasó el tiempo y Correa dejó a un “aliado”, Lenín Moreno, quien se dio cuenta que sus predecesores entregaron el país a las mafias. Decidió poner un alto a todo esto y, en consecuencia, la delincuencia se incrementó; ya no estaban quienes permitían a los criminales hacer de las suyas. Así comenzó el desmoronamiento de la RC5. Como el poder se le iba de las manos, no dudó en auspiciar paros, marchas y actos violentos usando a grupos delictivos; además de boicotear cualquier intento de desmantelamiento pues contaba con la ayuda de la Policía y el Ejército que ya estaban contaminados con el virus del crimen organizado. Una vez que Alianza País ya no les pertenecía, solicitaron a un partido político que los acogiera y de esa fusión nació la RC5.
Dados los antecedentes oscuros de la RC5, la Fiscalía ha investigado a sus líderes, operadores y amigos cercanos. Cabe destacar que es el partido político con mayor número de sentenciados, delincuentes y prófugos. En otras palabras, unas joyitas.
Si no fuera por las investigaciones realizadas por Fernando Villavicencio que ayudaron a la Fiscalía a contar con más información sobre lo que ocurría detrás del poder, hoy no serían juzgados por lo que son: unos DELINCUENTES.
El caso llamado “Caja Chica” no es más que una investigación a las cuentas y procedencia del dinero de este partido. Hay pruebas de que no es del todo lícito. Para muestra, un botón: el video del Mono Jojoy en el que afirmó haber dado platita a Correa para su campaña. Y eso que falta que la Fiscalía demuestre el financiamiento de Maduro a la RC5 con los fondos del narcotráfico.
Si esto sucediera, el aullido del “lawfare” se escuchará desde un ático y las lágrimas de los borregos llenarán las represas de agua. Lo bueno de esto es que no nos quedaremos sin energía eléctrica por un buen tiempo, mientras los corruptos se vestirán de naranja y llorarán tras las rejas. (O)








