Se ha caracterizado a la guerra como una versión armada de la política y la diplomacia, pero si bien hoy, la política continúa siendo una causa parcial de la guerra, lamentablemente los factores económicos parecen desempeñar un papel importante en ella y en los preparativos militares.
Existen muchas causas detrás de la necesidad que tienen las naciones de dedicar a la compra de armamento vastas partes de su presupuesto. Pero en las condiciones económicas mundiales actuales, es más importante, encontrar, una manera de asegurar la prosperidad económica, y evitar al propio tiempo enfrentamientos que pudieran conducir a la guerra.
Cierto es que la guerra decidió disputas que la diplomacia no logró resolver, pero el precio fue siempre la muerte y la devastación, que crean nuevos problemas, los cuales a su vez suelen resolverse con nuevas guerras, convirtiéndose en un círculo vicioso, con dos absolutos ganadores: los fabricantes y los traficantes de armas.
Los conflictos armados amenazan a nuestra civilización y la continuación de nuestra existencia en este planeta. Debemos hacer algo para modificar la naturaleza fundamental de la economía, de tal forma que ésta ya no sea un estímulo para la guerra.
En esta fase de la historia, la humanidad debe esforzarse al máximo para evitar conflictos y guerras, para asegurar su subsistencia.
La guerra es el más costoso de todos los posibles estímulos económicos, y, siendo el más costoso, es el menos deseable.
Tras el conflicto armado entre Israel, EEUU e Irán se esconde la verdadera guerra de intereses de las potentes empresas militares y petroleras norteamericanas; que se enfrentan con los intereses de las empresas y Estado del nuevo rico: China, el gigante asiático.
Dependiendo del desenlace militar de la guerra del Medio Oriente se modificará el orden mundial. El futuro podría devenir, según el pensador español Carlos Taibo, en militarización, eco fascismo, darwinismo social, autoritarismo y neocolonialismo.
Me pregunto ¿Acaso es un honor para el hombre matar a su hermano?, ¿puede el poeta componer sus cantos bajo las estrellas veladas por el humo de los misiles?, ¿puede el músico tocar el laúd en una noche cuyo silencio es violado por el terror?
La paz no nace por decreto o generación espontánea, se los edifica día a día, sobre la verdad y la justicia que son sus bases sólidas.
Si no hay paz, libertad, justicia, democracia verdadera, y respeto a los derechos humanos; las Naciones se debilitan y mueren, y no resucitan para narrar su enfermedad al mundo, y para hablar de la ineficacia de los remedios sociales que las llevaron a la tumba. (O)






