Los períodos invernales como el que estamos pasando, visibilizan de manera superlativa la capacidad destructiva de nuestros ríos en la medida que provocan deslizamientos, desbordamientos e inundaciones que, aunque siempre van de la mano del tratamiento agresivo a sus cuencas y microcuencas, a la deforestación permanente y a la expansión continua de las fronteras agrícola y de urbanización, pueden también invisibilizar las bondades paisajísticas, ambientales y turísticas de nuestros ríos.
El río Yanuncay, en estos días, es noticia por sus grandes crecientes y la acción devastadora de su desbordamiento e inundaciones que afectó gravemente la precaria infraestructura vial y habitacional de los pueblos que crecen a lo largo de sus orillas, desde Soldados, tambo ancestral para la travesía por la cordillera con destino a Chaucha y más vistosos pueblos, desde Soldados aguas abajo decíamos, desbastó la única carretera, se llevó muchos puentes, árboles, chacras, huertos y habitaciones, mascotas y animales domésticos, produciendo desolación y aislamiento a su paso por Sustag, Barabón, Campanahuaico, Misicata hasta la Avenida Primero de Mayo en su camino por la ciudad. Esta temporada invernal, que de ninguna manera ha terminado, vienen “Abril aguas mil” y “Mayo hasta que se pudra el sayo”, aún puede aislar a estas poblaciones y su inusual paisaje de río de aguas cristalinas corriendo apacible, por un inusual valle, bajo pintorescos puentes vecinales entre sembríos, ganaderías, casas de hacienda, casas solariegas, medias aguas y vistosas villas; una red de emprendimientos artesanales de madera y cestería de duda y carrizo; una ruta de la mejor gastronomía típica cuencana; una ruta de balnearios de aguas termales; centros de espiritualidad y contemplación; rutas de senderismo y visitas a lagunas emblemáticas, páramos y comunidades de altura.
Para aprovechar las bondades del río en beneficio de las comunidades crecidas a sus orillas se elaboran planes de contingencia, de reforestación con plantas nativas, de limpieza de desagües, quebradas y cunetas como iniciativas desde lo local, mientras los organismos pertinentes activan labores preventivas y de recuperación que entendemos ya están en marcha. (O)









