Cuenca vivió un día lleno de emoción al recibir a Paula Torres. La joven deportista regresó a su hogar convertida en campeona mundial de marcha, un título que logró tras una carrera destacada en Brasil, donde superó a las mejores del mundo y se quedó con el primer lugar.
Una fiesta para la campeona mundial
A su llegada, Paula fue recibida como lo que es: una ganadora. La gente se reunió en el aeropuerto Mariscal La Mar para saludarla y felicitarla por haber traído la medalla de oro a Ecuador. En el evento de homenaje, las autoridades destacaron que ganar un mundial en Brasil no es nada fácil y que Paula lo logró gracias a años de entrenamiento diario.
La campeona, muy emocionada, dedicó este triunfo a su ciudad. Explicó que representar al país en tierras brasileñas fue un reto enorme, pero que siempre tuvo en su mente el apoyo de los cuencanos.
En sus declaraciones, Paula dejó claro que la competencia fue muy dura, pero que el deseo de darle una alegría a su país fue lo que la mantuvo en pie hasta el final.
Las palabras de la campeona
Paula habló con los medios y expresó el orgullo que siente por su logro y por el apoyo recibido
«Fue una competencia muy fuerte, pero siempre tuve en mente a mi Cuenca y a mi Ecuador. Ver la bandera en lo más alto es la recompensa a todo el sacrificio de estos años», comentó emocionada.
También resaltó que este título en Brasil es el resultado de un trabajo serio.
«Hemos trabajado muy duro con mi entrenador y mi equipo. Este oro mundial es para todos los que creyeron en mí desde el principio. Ahora toca seguir adelante con más fuerza». (D)
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