El desafío no es solo el rival, sino el calendario. Deportivo Cuenca afronta hoy, desde las 15:30, un nuevo examen en la LigaPro cuando reciba a Orense SC en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, en un contexto marcado por la acumulación de partidos entre el torneo local y la competencia internacional.
El equipo comandado por Jorge Célico llega impulsado por la victoria 1-0 conseguida en Manta en la fecha pasada, un resultado que no solo sumó tres puntos, sino que fortaleció el ánimo de un plantel que ha tenido que adaptarse a viajes largos, cambios de clima y escaso tiempo de recuperación.
A esto se suma el reciente compromiso en Argentina frente a San Lorenzo y la cercanía del duelo ante Recoleta en Paraguay por la Copa Sudamericana.
En ese escenario, la gestión física y mental del grupo se vuelve determinante. Así lo explicó el lateral Andrés López, quien puso el foco en los detalles que sostienen el rendimiento.
“Lo más importante es manejar las cargas, el descanso, la alimentación y la hidratación. Estamos jugando muy seguido, pero el futbolista siempre quiere competir”, señaló.
El defensor también resaltó el valor de la competencia interna dentro del plantel, un factor que hoy se convierte en una fortaleza para el cuerpo técnico.
“Hay una competencia muy sana, eso le da un dolor de cabeza al técnico para elegir. Cualquiera de los muchachos puede hacerlo bien”, afirmó, dejando en evidencia la profundidad de la plantilla colorada.
El triunfo en Manta, conseguido en condiciones complejas, fue otro punto de análisis. López no ocultó las dificultades, pero valoró el resultado por encima del rendimiento.
Desde el banquillo, el entrenador Jorge Célico comparte esa lectura, aunque amplía el análisis hacia el impacto del calendario en la preparación.
“Nos falta unidad de entrenamiento para reforzar ideas y corregir errores, porque las cargas deben ser muy medidas para no fatigar a nadie”, explicó el estratega, quien, pese a ello, se mostró conforme con el presente del equipo.
Para Célico, el armado del once en este contexto se convierte en un verdadero desafío. “Es un rompecabezas. A veces el aspecto anímico pesa más que lo físico. Hay momentos en que puedes repetir el equipo y otros en los que es mejor cambiar”, sostuvo.
En ese sentido, valoró la respuesta del grupo ante la rotación: “Hay un compromiso muy grande. Los que no juegan apoyan a los que están en cancha, y eso fortalece el rendimiento colectivo”.
El rival de turno también llega con necesidades, lo que anticipa un partido disputado. Los orenses se ubican en la posición 13 con nueve puntos. (D)












