Como represalia del Gobierno, calificó Andrés Quishpe, presidente de la Unión Nacional de Educadores (UNE), al congelamiento de las cuentas bancarias de la organización social.
Según Quishpe, por disposición de la Superintendencia de Bancos, la institución bancaria en la que la UNE tenía sus fondos le canceló y cerró sus cuentas bancarias; tampoco han podido retirar el dinero.
La Superintendencia, de acuerdo con lo informado por Quishpe, declaró a la inhabilidad de la UNE para girar cheques y abrir cuentas bancarias, según el reglamento de la Ley de Cheques.
Quishpe señaló que la sanción se les aplicó por la supuesta emisión de cheques protestados, lo cual se castiga con suspensiones momentáneas, pero, no con el cierre definitivo de las cuentas.
El representante de la UNE señaló que la sanción es parte del “chantaje” del Gobierno, para obligarlos a dejar de emitir pronunciamientos contra el Régimen y para detener la marcha programada para el 28 de mayo del 2026.
“Es un chantaje para que no nos movilicemos”, afirmó Quishpe, quien además señaló que el Gobierno ha intentado “comprar” a dirigentes de la UNE, para que creen otra organización y, de esta forma dividirlos.
En cuanto al retiro de los fondos de la UNE, su presidente señaló que no los han podido retirar pues, su firma ha sido borrada de los registros.
Las declaraciones de Andrés Quishpe se dieron en el marco de la presentación de los resultados y hallazgos preliminares de la Misión Sindical Internacional que visitó Ecuador para analizar la situación de la libertad sindical, la negociación colectiva y los derechos laborales en el país.












