En mi querido celular, inefable, impertinente, pero vital para mí, aparece un prolijo y detallado anuncio de la Prefectura y su titular, donde explican la propuesta de intervención vial para el acceso sur de Cuenca, verdadero cuello de botella y creador de un sin número de inconvenientes y accidentes, donde se convierten dos estrechos carriles en 3, unas veces de ida y otra de vuelta, según la hora pico, tan estrechos que se tocan los espejos retrovisores y todo agravados con vendimias de frutas y negocios, donde clientes ponen intermitentes y se paran majestuosamente.
Indican que se gastaría 5.9 millones para modernizar la vía Turi – Tarqui corredor alternativo de la Panamericana Sur, con un plazo de ejecución de 8 meses y solucionar el apretado tránsito, colocando anuncios, pantallas informativas, paradas de buses, cámaras, ciclovía, telepeaje, el mismo que, debo decir, ya existe y de mucha eficiencia, donde pago 30 centavos de ida y de vuelta, al ser usuario de esta vía por vivir en Tarqui desde hace años y conocer cada hueco y cada penco del trazado.
Hacer un redondel en el cruce infernal de las vías interprovinciales en Tarqui, cosa indispensable y de fácil implementación donde observo diariamente frecuentes accidentes.
Así ofrecido, el Gobernador del Azuay, reacciona diciendo si vamos a tener la misma vía, la misma situación, poner unas cuatro cosas allí, a mí me parece más oferta de campaña Muy a mi pesar diría que concuerdo con él.
Más, me parece a mí también, una oferta de campaña como cualquier otra a implementar, pues la solución y por la cual tenemos que luchar todos, ciudad, usuarios, ciudadanía y autoridades incluidos los dos distinguidos personajes, Gobernador y Prefecto, para construir un nuevo callejón vial, con una autopista moderna de 6 carriles con todos los adelantos de la nueva tecnología que, empezando en Cuenca, nos conduzca en 15 expeditos kilómetros de trazado, más o menos, a Tarqui donde se juntarían con las vías tan transitadas interprovinciales.
Oferta de campaña no la necesitamos. Tendenciosa demagogia que en el Azuay y Cuenca debemos eliminar y pedir que la seriedad y solemnidad del cargo de nuestras autoridades, luchen para conseguir algo que se vuelve imperativo e indispensable, sin decir que será fácil, pues es más posible que el dinero a usar, se gaste más en espacios publicitarios que abundan y atosigan. (O)









