El pensamiento obtuso

Hay el pensamiento positivo, el negativo y tal vez el neutro, pero no se ha oído del obtuso; ni su autor, el Jefe del Ejército ecuatoriano, Gral. Guillermo Rodríguez, supo, con acciones, definir.

Cuando le preguntaron si la situación caótica que vivía el Ecuador daba para un golpe de estado, respondió que “solo las personas de mente obtusa podían pensar así”. Pasaron pocos meses y un martes de carnaval de 1972 mandó al dictador civil José Velasco (que 2 años antes se había proclamado Presidente absoluto, con clausura del Congreso y las universidades) al exilio cuando intentaba hablar por canal 10 de televisión.

El nuevo apoderado ilegal de la política llegó con su “Movimiento Nacionalista Revolucionario” que de revolucionario y de lo demás, honestamente, no tenía nada que no sea folclórico y cómico como el hacer recorrer por el país un barril con petróleo para festejar que Ecuador se incluía en los países productores de exportación de crudo.

La pobreza no bajó discrepando de los ingresos adicionales que daba la venta del “oro negro”. La falta de empleo y oportunidades despechaba al ecuatoriano que notaba su poco poder adquisitivo más depauperado y en general en contra de lo que el General esperaba la situación social seguía mal. Cansados de esto y de él un grupo del Ejército decidió sacarlo el 1 de septiembre de 1975. Alertado, Rodríguez, voló a Riobamba, a la Brigada Blindada Galápagos y a regañadientes el Jefe de ella continuó apoyándolo. Volvió a Quito montado en un tanque y el general Raúl González Alvear y cerca de 40 oficiales de alta graduación sublevados, huyeron a embajadas amigas dejando en el centro de Quito destrucción y muerte de sus partidarios y del dictador.

No lo sacaron pero el intento lo “mareo” y un domingo de enero de 1976, 50 años ya, los 3 principales representantes del militarismo, ahora sí y definitivamente lo mandaron, con su pensamiento obtuso y todo. El mismo día apareció en su tierra bailando saltashpa con uniforme, en hecho cómico que la foto internacional dio para burla. (O)

Edgar Plaza

Edgar Plaza