La epigenética de una madre científica: cuando el entorno también escribe el futuro

VOCES DE CIENTIFICAS
Andrea Orellana Manzano
REMCI-ESPOL

Durante mucho tiempo creímos que los genes definían gran parte de nuestro destino. Hoy sabemos que el ADN no actúa en solitario: el entorno también influye en nuestra historia biológica. La epigenética estudia precisamente cómo factores como el sueño, la alimentación y las experiencias de vida modulan la expresión de nuestros genes.

Como madre y científica, veo en la epigenética una reflexión que trasciende las células. Así como el ambiente influye en la expresión de nuestros genes, también influye en cómo vivimos la ciencia. La maternidad no disminuye nuestra capacidad de investigar, enseñar o innovar; sin embargo, el entorno puede ampliar o limitar las oportunidades para hacerlo.

Las noches cortas, los días que transcurren entre reuniones, manuscritos y cuidados, y la búsqueda constante de equilibrio entre la vida familiar y la profesional forman parte de la experiencia de muchas madres científicas. La epigenética nos enseña una lección sencilla: los genes importan, pero el ambiente también. Si sabemos que el entorno influye en la expresión de nuestro potencial biológico, ¿estamos construyendo entornos que permitan a las madres científicas desarrollar plenamente el suyo? (O)

REM

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REDACCION EL MERCURIO