¡Ha sido cuento lo del partido! 

Bien decía mi abuelita. Nunca digas: de esta agua no he de beber. Lo de la Cinthya Viteri es de campeonato. Recuerdo a esa política brillante del Partido Social Cristiano. Brindaba soberbios discursos en la Asamblea Nacional que te hacían reflexionar profundamente. Una prosa y una presencia impecable. Propias de una dignidad que representaba a una provincia.

Hasta ahí, todo al pelo. Pero hubo un punto de inflexión. Algún bichito le picó a la política y cambió radicalmente su forma de hacer política. Atrás quedaron esos códigos de vestimenta formales y sobrios. Fueron reemplazados por un estilo más urbano y juvenil. Bueno, entiendo que pudo ajustar su imagen para conectar con el ciudadano más joven, que hoy en día representa el grueso del padrón electoral.

Pero bueno, se preguntarán a dónde quiero llegar. Pues hace unos días se oficializó que la exsocialcristiana, mimada de Nebot, dejó la tienda amarilla y se ha vestido de morado ADN para terciar en las elecciones seccionales y regresar a ocupar el sillón de Olmedo.

A muchos ese transfuguismo político poco o nada les interesa, pues ya han visto de todo. Parece que la farándula politiquera no deja de sorprender. Hace años hubo una intervención de la misma Cinthya diciendo que hasta al marido le podía barajar, pero que de su partido político nunca se separaría. ¡Pamplinas!

Yo, de marido, capaz sí me preocupo un poquito. Vaya a ser que un día le manden por la sombrita y fin. Se acabó la relación que durante un tiempo fue muy pública. Un apuesto empresario, de cabello largo y con una barba estilo italiano, que cautivaba las miradas, puede que sea reemplazado. En fin, quiénes somos nosotros para dar terapia de pareja. Más bien esperemos que los políticos atiendan las necesidades de la población. Lo otro es secundario. (O)

Lcdo. Santiago León

Lcdo. Santiago León

Comunicador Social. Consultor en comunicación de gobiernos locales y opinión pública. Creador de contenido digital enfocado en la comunicación municipal.