Entre las múltiples habilidades de la clase política ecuatoriana, hay que reconocer su creatividad para sortear dificultades, salvar escollos y encontrar los atajos mas convenientes para sus preclaros intereses. Y claro, las épocas electorales son justamente aquellas en que estas habilidades se exhiben en su mayor esplendor y dejan, cuando no, boquiabiertos y patitiesos, a los graderíos y aun a aquellos que creían ya haberlo visto todo en la farándula política nacional.
Ernesto Alban Mosquera, el popularísimo Evaristo, actor y comediante, gano las elecciones para diputado de la provincia del Pichincha en 1970, cargo que no lo pudo desempeñar gracias a la clausura del Congreso decretada por el presidente Velasco Ibarra, ya convertido en dictador. Hace no muchos años, una agrupación política muy seria candidatizo a un deportista de elite para que la represente, en el Congreso Nacional del Ecuador. Siguiendo el ejemplo, y a renglón seguido, otras agrupaciones también tocaron las puertas de radiodifusores, de locutores, de presentadores de televisión, de futbolistas, de actores y actrices, de cantantes, etc, y los patrocinaron como candidatos a diferentes dignidades de elección popular con el fin, no sé si alguien quiera intentar otra explicación, de beneficiarse de la popularidad del candidato neófito e incrementar los votos a favor del partido.
La Constitución no establece prohibiciones para que un deportista, un comentarista deportivo o un radiodifusor puedan ser candidatos en el país y, por otro lado, no queremos meternos en el espinoso tema de que si, un buen futbolista, por ejemplo, debe ser también calificado como bueno o apto para desempeñar una alcaldía o una concejalía. La verdad es que, en estas nuevas elecciones, ya tenemos una nueva clase de candidatos, y son aquellos que están involucrados por los jueces en investigaciones por delitos contra el Estado. ¡Bingo! Si un juez considera que usted se encuentra dentro de las personas que deben ser indagadas en un delito penal, no se desespere, busque un partido que lo candidatice aun cuando sea al último puesto de concejal alterno del cantón Los Arcángeles, ¡y frito el pollo! A lo mejor hasta sale condecorado. (O)






