Las protestas de los pacientes que no cuenta con medicación o atención médica por parte del Ministerio de Salud o del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) se han convertido en parte del paisaje urbano en Quito, solo este 26 de agosto del 2026, en distintas partes de la ciudad, se manifestaron quienes padecen hemofilia y las personas que tienen problemas renales, exigen respuestas del Gobierno.
Desde la provincia del Azuay llegó Adriana León (nombre ficticio, pues teme represalias) para pedirle al Gobierno, en los exteriores del palacio de Carondelet, que provea al hospital donde se atiende su hijo del medicamento Emicizumab que, tras varias pruebas anteriores, es el único que le ha podido garantizar calidad a su vida, pero, está a punto de agotarse.
“En la última consulta nos dieron tres dosis, que nos duran un mes, pero, nos advirtieron que ya no hay en stock y que el próximo mes no nos van a entregar, por eso necesitamos que el Estado adquiera el producto con suma urgencia”, afirmó la madre de Andrés.
El joven en sus 14 años ha vivido postrado por al menos 10 años; la situación cambió cuando consiguió que, a través de una sentencia judicial, el Gobierno le entregue la medicina que ahora está a punto de dejar de recibir.
Se les acaba la medicina
Nancy Ramos, directiva de la fundación Gotas de Vida, quien además de ser doctora, es madre de un paciente con hemofilia, señaló que, de acuerdo con datos del Ministerio de Salud, el país se quedó sin Emicizumab desde hace tres meses, por lo que los pacientes se han ido quedando sin sus dosis.
“Si a un paciente con hemofilia se le retira la medicación de reemplazo de factores de coagulación, su cuerpo pierde la capacidad de frenar las hemorragias, lo que desencadena sangrados espontáneos y un riesgo grave para su vida”, afirmó Ramos.
Esto es lo que le está pasando al hijo de Maribel Moreira, quien tiene hemofilia severa y que, al no recibir la dosis Emicizumab se ha visto obligado a detener su vida, no va a la escuela y tampoco puede hacer deporte, por riesgo de sangrado.
Protesta continua de los pacientes renales
Del otro lado de la ciudad, en el sur de Quito, en la Clínica Contigo, se realizó un plantón para informar a la ciudadanía que este centro médico particular no atenderá más a los pacientes renales, a los que les proporciona diálisis.
“Nosotros tenemos insumos hasta el 5 de septiembre, a partir de ese día, ya no vamos a poder brindar más el servicio; si el IESS o el Ministerio de Salud nos hacen algún tipo de pago, podremos abastecernos y podremos garantizar la atención a los pacientes”, afirmó Alfonso Silva, nefrólogo del lugar.
Solo a esta clínica el IESS le debe, desde el año 2022, 5 millones 389 mil dólares; mientras que la deuda que el Ministerio de Salud arrastra desde el 2024 asciende a 8 millones 316 mil dólares; entre los dos sistemas públicos le deben 13 millones 706 mil dólares.
“Se ha notificado, se ha informado al Ministerio y al IESS que se nos acaban los insumos, nos han confirmado que han recibido la información, pero, no hacen ningún pago”, afirmó el doctor.
Una deuda que no les interesa pagar
Kevin Valdez, presidente de los pacientes renales, ve con preocupación la poca importancia que el Gobierno le da a la atención médica que necesitan estas personas, pues, al momento la deuda que tiene, solo con las clínicas de diálisis a nivel nacional, asciende a 250 millones de dólares.
“A los transportistas les dio una solución inmediata, quizás nosotros no somos importantes, quizás quieren exterminarnos, para hacer un ahorro al Estado; no solamente somos pacientes renales que estamos en esta lucha, pacientes oncológicos, enfermedades raras, poco frecuentes y cualquier ciudadano que quiera tenerse en un hospital público, no hay medicinas, no hay insumos básicos”, afirmó Valdez.
Se consultó al Ministerio de Salud Pública sobre la deuda a las clínicas de diálisis y sobre el medicamento que necesitan los pacientes con hemofilia, pero, no recibimos ninguna respuesta.
- 800 pacientes aproximadamente tienen hemofilia en el país, quienes requieren que el Gobierno adquiera el medicamento Emicizumab para llevar una vida normal.
- 5 mil dólares puede llegar a costar una dosis de Emicizumab, cada paciente recibe al menos tres dosis mensuales, por lo que les resulta imposible comprarla.









