Un grupo de 65 trabajadores de la limpieza de Cuenca, conocidos como las «hormiguitas chúas» y contratados para prestar servicios a la Empresa Pública Municipal de Aseo (EMAC EP), paralizó ayer sus actividades debido al retraso en el pago de sus salarios por parte de la empresa contratista.
Según los trabajadores, llevan dos meses y medio sin recibir sus remuneraciones. «No tenemos qué comer ni cómo mantener a nuestros hijos. Solo pedimos que nos paguen para seguir trabajando», expresó una de las afectadas, quien junto con sus compañeros acudió a los bajos de la Alcaldía de Cuenca para exigir una solución.
Los manifestantes pertenecen a los grupos A, B, C y Ciudadelas. Con pancartas, pitos y consignas, reclamaron la intervención de las autoridades y advirtieron que permanecerán en el lugar hasta obtener una respuesta.
«Nos vamos a quedar aquí hasta que la Alcaldía solucione el pago de nuestro dinero. Si es necesario, iniciaremos una huelga de hambre con tal de recibir nuestros sueldos», manifestó una de las trabajadoras.
Manuel Coraizaca, otro de los afectados, aseguró que el contratista ha incumplido reiteradamente las promesas de pago. «Nos han engañado con ofrecimientos que nunca se concretan. No podemos sostener a nuestras familias; algunos tenemos parientes enfermos y ni siquiera podemos comprar los medicamentos. Pedimos que nos escuchen y actúen con conciencia», señaló.
Por su parte, Noemí Barrera, integrante del grupo B, explicó que trabaja en los sectores de Ciudadela La Católica, Las Orquídeas, Quinta Chica y zonas aledañas, en una jornada de 07:00 a 11:00 y de 13:00 a 17:00. Indicó que, ante la falta de recursos para cubrir sus necesidades básicas, decidió sumarse a la huelga de hambre instalada en los bajos de la Alcaldía.
Defensa
Darío Ordóñez, abogado de los trabajadores, afirmó que la suspensión de actividades responde al reiterado incumplimiento de los compromisos asumidos por la empresa contratista y a la falta de respuestas por parte de la EMAC EP.
«Esta es una medida extrema. Se ha llegado al límite porque las promesas no se cumplen. Los trabajadores no viven de ofrecimientos, sino de sus salarios. Por ello se decidió suspender las actividades y, de no existir una respuesta inmediata, la protesta continuará con una huelga de hambre», manifestó.
El abogado añadió que las irregularidades no se limitan al retraso en el pago de los sueldos. Aseguró que existen trabajadores con aportes pendientes al IESS, deficiencias en la entrega de implementos de seguridad y de trabajo, además de denuncias por presunto acoso laboral y falta de acceso al derecho a vacaciones. (I)












