Mientras a unos se les extiende la compensación, a otros se les corta y a otros más ni siquiera se les toma en cuenta. Esto ocurre con los transportistas que en los últimos dos años han recibido una compensación por parte del Gobierno, aunque de forma diferenciada para cada sector.
Los pagos se han hecho con el afán de atenuar la eliminación del subsidio a los combustibles, que ha derivado en el incremento constante del precio del diésel y las gasolinas.
La última decisión que tomó el Gobierno sobre este tema la adoptó el 11 de julio de 2026, cuando modificó el sistema de cálculo de la compensación que entrega a los taxis, al transporte liviano de carga y a los mototaxis, la cual han recibido por más de dos años.
En el otro extremo están los transportistas de carga, que también enfrentan un aumento en sus costos de operación por el alza del precio del diésel; sin embargo, a diferencia de los otros tipos de transporte, solo recibieron una compensación por seis meses y actualmente no tienen ningún tipo de alivio.
Según los datos del Observatorio de la Política Fiscal, en 2025 el país gastó 143 millones de dólares para cubrir la compensación ofrecida a los transportistas; hasta mayo de 2026 este monto llegó a 110 millones de dólares.
Además, en lo que va de 2026 se han gastado 900 millones de dólares en el pago de subsidios a los combustibles, debido al aumento del precio de las gasolinas y el diésel a nivel internacional.
Nueva fórmula para taxis, camionetas y mototaxis
Pese a que es el único sector que se mantiene con una compensación fija y permanente del Estado, establecida desde junio de 2024 tras la eliminación del subsidio a las gasolinas, en el gremio de taxis, camionetas y mototaxis existe preocupación. Sus dirigentes desconocen —y ninguna autoridad les ha explicado— si la nueva fórmula que se aplicará a la compensación aumentará o disminuirá el monto que hasta ahora han recibido.
Carlos Brunis, dirigente del gremio de taxistas, señaló que, con base en el anterior mecanismo de cálculo, cada dueño de una unidad recibió en junio de 2026 la suma de 136 dólares por 156 galones de gasolina.
Juan Carlos Blum, ministro de Energía, anticipó en una entrevista televisiva que la reducción del precio de los combustibles, que este mes fue de 5 centavos por galón, se verá reflejada también en la compensación a los transportistas, con lo que dio a entender que esta también bajará.
En junio de 2024 el Gobierno estableció una compensación para este tipo de transporte y asumió el pago de 156 galones de gasolina para los taxis, 145 galones para las camionetas y 90 galones para tricimotos y mototaxis.
Los que ya no reciben nada
A través de un comunicado, 10 asociaciones de transporte de carga pesada recalcaron que este sector no recibe ninguna compensación por parte del Estado, pese al incremento constante del precio del diésel, por lo que piden que se les permita actualizar su tarifa.
«Resulta indispensable avanzar en la implementación de una metodología técnica, objetiva y transparente de actualización tarifaria, que permita reflejar oportunamente las variaciones de los costos operativos y garantizar la sostenibilidad del servicio de transporte», señalaron estas asociaciones.
Una compensación injusta
Aunque considera que el incremento de las tarifas de los taxis y camionetas afectaría al usuario, el dirigente del transporte urbano, Jorge Yánez, sostiene que no se justifica que el Gobierno siga pagando una compensación a estos sectores mientras ha suspendido el pago a los transportistas urbanos e interprovinciales.
«El transporte de pasajeros es un servicio público, a diferencia del taxi y las camionetas; la obligación del Estado es garantizar los servicios públicos. No se entiende por qué se subsidia a una modalidad de la transportación que no es un servicio público, sino una actividad comercial», recalcó Yánez.
Los transportistas urbanos recibieron la compensación del Estado por ocho meses, mientras que a los que prestan el servicio a nivel intra e interparroquial se les extendió un mes más. Al momento, ninguno de los dos está siendo subsidiado.
La negociación con los municipios
Una vez que el Gobierno puso fin a las compensaciones para el sector de la transportación de pasajeros, sus dirigentes se vieron obligados a comenzar las negociaciones con los municipios para el incremento de los pasajes.
En Quito, una negociación preliminar estableció que en enero de 2027 el pasaje de los buses urbanos subirá de 35 a 40 centavos; mientras tanto, hasta finales de 2026 el Municipio subsidiará a los transportistas, lo que le costará a la ciudad 23 millones de dólares.
En cuanto a Cuenca, el Municipio ya subsidia a los transportistas urbanos con 10 centavos por cada pasajero, mientras que los ciudadanos siguen pagando 30 centavos; tras el paro parcial de actividades del 8 de junio de 2026 se mantienen en negociaciones sobre el tema.
En Guayaquil, por su parte, se negocia una tarifa diferenciada que va desde 40 hasta 50 centavos, dependiendo de la calificación que reciban los transportistas en la revisión vehicular.
Según señaló Jorge Yánez, 70 centavos es el costo que debería tener el pasaje urbano en el país, con lo que se cubrirían los costos de operación, de acuerdo con los análisis de los gremios de transportistas. (I)












