El Consejo de Seguridad Ciudadana (CSC) sostiene que los habitantes de las parroquias rurales también se benefician de los servicios financiados con la tasa de seguridad, pese a que actualmente no realizan aportes por este concepto.
Esta tasa se cobra únicamente a los propietarios de predios urbanos y a quienes pagan patentes por actividades económicas en la ciudad.
Xavier Barrera, director del CSC, explicó que la institución brinda atención en las 21 parroquias rurales e incluso ha llegado a comunidades alejadas como Estero Piedras y Jesús del Gran Poder, en la parroquia Molleturo.
“Atendemos sectores donde antes no se llegaba. Tenemos convenios con la mayoría de gobiernos parroquiales para brindar asesoría técnica, además de la dotación de enlaces y la instalación de alarmas comunitarias”, señaló.
Barrera indicó que cualquier reforma al mecanismo de cobro de la tasa de seguridad para incluir a los habitantes de la zona rural es una decisión que corresponde al Concejo Cantonal.
Sus declaraciones se producen luego de los pronunciamientos de la concejala Jenny Bermeo, presidenta de la Comisión de Seguridad del Concejo Cantonal.
Bermeo plantea que los habitantes del sector rural también deberían contribuir con la tasa, aunque contemplando excepciones para las personas de escasos recursos.
“La ruralidad está acogiendo a una gran cantidad de personas que antes vivían en la zona urbana y que ahora residen en las parroquias rurales”, manifestó Bermeo.
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