OPINIÓN| Comenzando la década de los 80 decidí conocer Galápagos. Apenas posado el avión, sentí aquel extraño sentimiento de alejamiento del mundo, con instalaciones precarias y con muy escasa gente que nos daba la bienvenida de forma parsimoniosa, comprendiendo ellos, claro, que la vida pasa en la ínsula muy lentamente y sin estruendos y la …


