Los “países libres”

Desde hace un buen tiempo he resistido a la tentación de escribir algo sobre la tragedia de los países y sus gentes obligadas a vivir bajo los regímenes esclavizantes que se agrupan, todavía, bajo el signo del socialismo-comunismo y siembran miseria y opresión en diversos lugares del mundo. Cada vez son más escasos, pero aún existen. Pero lo curioso es que a pesar de haberse demostrado que apenas pueden ofrecer todo lo contrario a sus desventurados habitantes, todavía, con la fuerza de las armas y la esclavitud de sus habitantes apenas han conseguido brindar pobreza y falta de libertades.

Han pasado, el fin, las espantosas épocas en que el comunismo, bajo el nombre de Unión Soviética, se adueñó de varios países europeos para conducirlos a la miseria y esclavitud mientras sus líderes vivían en la opulencia y disfrutaban de un poder increíble que les permitió ser dueños de vida y bienes de los súbditos. Ni las peores épocas del imperio ruso y del zarismo se pudieron comparar con la barbarie del régimen soviético. Recién en 1989 los desventurados países europeos que vivían bajo la tiranía comunista no comenzaron a rehacer sus vidas y ahora viven con seguridad, mejor que bajo la tiranía soviética y comunista. La infamia de la KGB y del exilio en Siberia para miles y miles de personas que se atrevían a disentir con el “gobierno” apenas tienen ponderación en la historia.

La China, una vez cayó el imperio de ese país, comenzó a tratar de subsistir bajo la monstruosidad que fue la tiranía de Mao Tza Tung. Mientras la élite comunista vivía en la opulencia la población lo hacía en el campo en condiciones miserables o en las cárceles que el régimen mantenía para acallar las voces de inconformidad.

Corea del Norte es un reciente y actual capítulo de la infamia. Mientras ese país vive en la pobreza y opresión más infame los gobernantes lo hacen en la opulencia. La supuesta prosperidad se reduce al incremento oprobioso de armas de tipo nuclear que son una permanente amenaza para el mundo.

Y actualmente presenciamos la tragedia de Cuba que, bajo el ofrecimiento de prosperidad y bienestar para su pueblo, solo ha conseguido dar tinieblas, hambre, miseria y esclavitud. (O)

Dr. Marco Carrión

Dr. Marco Carrión

Médico desde 1968. Profesional en SOLCA y en el IESS, donde fue Director de la Regional 3. Fue Director del Hospital José Carrasco Arteaga y docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cuenca.