De gira internacional

Refrescar la memoria es bueno, cuando se trata de personas que se han ido de estos lares y no han regresado. Y ni se diga si estos ausentes son figuras políticas, o han aparecido en la escena de la cosa pública.

Ramiro González, sigue en el Perú con un expediente abierto, y no le traen al Ecuador porque ha hecho maromas con los atajos jurídicos para evitar ser deportado, y no pagar por sus travesuras en el IESS. Hernán Luque Lecaro, el otrora amigo íntimo de Guillermo Laso y exgerente de EMCO, sigue con prisión domiciliaria en Argentina a la espera de que se destraben esa inmensidad de diques burocráticas para lograr su deportación. Y el jovenazo patilludo de Ronie Aleaga, a quien Patiño calificó como “pandillerito” nomás, se encuentra bien escondido porque con él la cosa es muy seria al ser de los probables autores intelectuales del asesinato de Fernando Villavicencio.

Pero hay una lista de ausentes vivísimos, escabullidos de la justicia y que a esta hora se llaman viajeros en “gira internacional”. Para empezar, recordemos a “porky” Diego Borja, que se fue a España para no volver, fue justo ese día que le filmaron pasando la frontera a Colombia medio camuflado con gorrita blanca y mascarilla, a la hora que el “músculo duerme y la ambición descansa”. Su ausencia generó inmensas dudas por las relaciones turbias de contratos perniciosos con el Estado. Después está “super blue” Augusto Verduga, quien a través del CPCCS quiso jugar a ser el dios que coloca a las autoridades en las entidades de control, adquiriendo poder como si estuviera jugando “monopolio”, atrapado en el recreo de los chats de la liga azul con un compinche de peso como Eduardo Franco Loor, también hoy en tierras ignotas. 

Luisa González se ha marchado aduciendo ser ungida con labores de trabajo orgánico internacional de su partido que ya no tiene nombre, y hoy los ecuatorianos se recrean con las adivinanzas para saber si estará por México, Brasil o en la misma Bélgica, desde donde desata su furia en las macabras redes sociales.

Araúz, el referente genio de la mesa cuadrada, dice que no puede regresar al país para cumplir con los llamados de la justicia porque tiene “otitis” y no soporta el ruido de los aviones, ni la presurización y climatización. 

Y el otrito escapado, es este joven Raúl Chávez, el máximo de RETO, pana de Aquiles Alvarez, quien también se fue para evitar ser interpelado por los intríngulis de los casos Tiple A y Goleada.

Todos ellos tienen un común denominador, exclaman ser perseguidos políticos que es como el grito de guerra o el coro de quienes han dejado a su paso por la vida pública una estela de actos, que se presumen, o ya se han constatado, son reñidos con la moral pública y la ley.

Mientras los ecuatorianos queremos saber el destino de estos impávidos, nos encontramos a la espera de que José Serrano sea deportado a que pague por las barbaridades cometidas en sus largos años de ejercicio político. Y falta otro, el pez gordo que se pasea orondo por el mundo desacreditando al Ecuador. Pronto sabremos su final. (O)

Econ. Gerardo Maldonado

Econ. Gerardo Maldonado

Economista, abogado. Posgrado en Finanzas y Proyectos INCAE Bussiness School. Máster en Administración en Tecnológico de Monterrey. Actualmente cursa una maestría en Derecho de Empresas. Poeta y escritor.