El pasado domingo 12 de abril, los cuencanos tuvimos dos grandes razones para celebrar: la primera, el 469º aniversario de la fundación de Cuenca; y la segunda, la medalla de oro alcanzada en el Campeonato Mundial de Marcha, en Brasilia (Brasil), en la modalidad maratón de 42,2 km, por la cuencana Paula Torres Sarango, acompañada de la coterránea Nathaly León, quien alcanzó el bronce. No menos importante fue la consecución de plata en la maratón, categoría masculina, por el quiteño David Hurtado, batiendo el récord sudamericano.
En la maratón de marcha femenina participaron 114 atletas, procedentes de 40 países. Paula Torres ganó oro, superando el récord sudamericano con un tiempo de 3 h 24 min 37 s. Su resultado, junto al bronce de su compañera Nathaly León y el octavo lugar de Karla Jaramillo, le dio también a Ecuador la medalla de oro en la clasificación por equipos en esta categoría. Con ello, Ecuador retornó con cuatro medallas mundiales.
La campeona mundial inició la práctica deportiva a los 12 años para complementar sus actividades diarias, pero a los 15 se decidió por la marcha atlética en la Escuela de Marcha de Cuenca. Sus entrenadores han sido Julio Chuqui, Luis Urguílez y, desde hace dos años, el profesor Andrés Chocho, a quien reconoce como un entrenador de calidad mundial, hijo del recordado maestro Luis Chocho (†). Cuenta con el apoyo de un equipo multidisciplinario, siendo su familia su principal aliada. No duda en reconocer la cercana presencia del campeón olímpico Daniel Pintado, quien le ayudó a perfeccionar el estilo y la calidad de la marcha.
Al igual que Nathaly León, señala no haber recibido apoyo institucional ni del Ministerio del Deporte para su preparación, al menos hasta haber alcanzado, en su caso, la medalla de bronce en el Mundial de Marcha por Equipos en Tokio hace un año. Por ello, solicita mayor atención de todas las entidades que podrían contribuir al desarrollo de decenas de jóvenes talentos que se preparan en la Escuela de Marcha.
Paulita Torres, referente para las jóvenes azuayas, les dice: «¡Nunca se rindan! Luchen día a día hasta conseguir las metas que se han propuesto; no importan las limitaciones ni las piedras en el camino». (O)






