Dietrich Bonhoeffer

Si Dietrich no está entre sus conocidos y amigos, pronto lo será. Ayer, por casualidad, volví a encontrarle, luego de muchos años. Los amigos verdaderos llegan para no marcharse luego. Cuando naveguen por internet busquen a Dietrich. Van a encontrar datos sorprendentes de un teólogo protestante que, a través de sus numerosos escritos, nos dejó un retrato más de los horrores del nazismo y un compendio abundante de la manera y forma de vivir la fe.

He escogido un apéndice de su pensamiento filosófico para citarlo como fundamento de conclusiones que se hacen necesarias. Su pensamiento religioso fue una manera de decirnos que la acción y la fe no pueden vivir sin darse la mano. Abandonando por un momento al teólogo leamos al hombre inconforme con el comportamiento de sus congéneres. Siempre me impresionó una frase que cito a continuación.

Dietrich solía repetir: “La estupidez es más peligrosa que la malicia porque es más difícil de combatirla”. La malicia es evidente mientras que la estupidez permanece camuflada dentro de personajes que pretenden ser íntegros, portadores de la verdad.

Dietrich fue hijo de la nobleza. Su pensamiento fue respetado y sus obras leídas y estudiadas con avidez. En cautiverio, contrariando restricciones, continuó la difusión de su pensamiento a través de cartas y opúsculos que pese al control nazi pudieron salir al público. Fue ahorcado por contrariar al régimen. Antes de subir al cadalso se arrodilló y encomendó su alma a Dios.

Una muestra de su pensamiento y de su testimonio se encuentra en sus obras, entre ellas: Jesucristo, historia y misterio. Resistencia y sumisión. Ética. Cristo el Centro. El precio de la gracia. Creación y caída. El seguimiento.

Dietrich Bonhoeffer fue ajusticiado antes de cumplir cuarenta años. Hombre joven, de inteligencia superior, admirado por amigos y familiares, un estorbo para el régimen nazi. Entregó su vida por defender su fe. (O)

Dr. David Samaniego

Dr. David Samaniego

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación. Fundador de Ecomundo, Ecotec y Universidad Espíritu Santo en Guayaquil. Exprofesor del Liceo Naval y Universidad Laica (Guayaquil), Rector del colegio Spellman (Quito) y del colegio Cristóbal Colón (Guayaquil).