Berni

            Las flores también tienen vida. Jardines. Un día llegó. Se quedó. Transformó lo inesperado y conquistó lo que estaba listo para ella. Descansó en una vida que nos esperaba. Con pulso, despacito, cual Principito.

Inspiró, emocionó, edificó y calmó. Nutrió los sentidos, inició un camino y transitó. Dios nos presentó. No hay duda. Con su voluntad y su presencia. Con su razón y su revelación. Con su misión. Con sus entrañas vivas y su magia creativa. Con su Palabra y su sed. Con su aliento y su visión. Con tantas voluntades puestas para cobijar. Con tantas manos presentes.

Desde entonces, los paisajes se han llenado de color; las armonías, de melodía, ritmo y tiempos en sol mayor. Una profunda fórmula de sabiduría, existencia, presencia, tonalidad y color. Nuevas páginas se escriben y una dosis de letras, con acentos y pocos silencios, se vive. Se inclina. Se presenta. Se admira. Se baila. Se danza y se aviva.

Está en cada amanecer, al despertar, en el vuelo de las aves y, aún más, en el aeropuerto de los gorriones. Su voz acaricia los silencios y trasciende hasta las venas. La sangre misma la contempla. Es como un sol que ha echado raíces. Como una decimosexta sinfonía, con Beethoven, Mahler, Brahms, Mozart y Haydn invitados a la cena. Su sonrisa inquieta ilumina, descubre y fortalece. Su mirada envuelve.

Ejercer el Derecho para la justicia y sanar para la vida se animan desde la integridad. Desde el florecer. Desde el profundo sentido de dos almas que se encuentran, crecen, caminan, alivian y sostienen. Que se habían esperado. Que se aman por la eternidad. (O)

@jchalco 

Dr. José Chalco

Dr. José Chalco

Doctor Ph.D. en Derecho, Magister en Derecho Constitucional. Abogado de los Tribunales de Justicia de la República. Profesor Titular de Derecho Constitucional en la Universidad del Azuay. Profesor de posgrado.