Decíamos alguna vez, Cuenca está llena de espacios emblemáticos que, por tan cotidianos, las más de las veces pasan como uno más y escapan a nuestra atención, privándonos la oportunidad de disfrutar sus encantos, peor ahondar en sus detalles, su historia, tradiciones y directrices de identidad, como es el caso del Barranco del río Tomebamba, quizá el más caminado y emblemático de la ciudad por su ubicación, topografía e historia, por constituir un ancestral lugar de encuentros y eje del desarrollo urbano de la ciudad desde sus orígenes prehispánicos hasta nuestros días.
Quien te ha visto y quién te ve, sus lecturas serán diferentes, un mismo eje paisajístico, sin embargo, de río, orillas, puentes, ciudad creciendo a los dos lados y gente de diferentes latitudes, pese a que en los últimos días su flujo ha decrecido, como cuenta un gestor turístico, pero ahí están y asombrados del inusual encanto del lugar, un día cualquiera, estamos en el Café terraza del Museo del Sombrero de Paja Toquilla, calle Larga y Bajada del Padrón, mientras el grupo folclórica” Cizarina” hace una exhibición de danza típica cuencana; alrededor de una taza de café unos, otros desde el balcón, barandas y pasamanos, estrenando sombreros, haciendo fotos, conversan con los guías detalles del entorno; el río sonoro abajo entre el verdor de nativas y exóticas, aves y un avión raudos por su cielo, la avenida y la Universidad de Cuenca como un hito de modernidad, la ciudad extendida hacia las colinas Gapal, Turi, Ictiocruz, Boquerón, Monjas, El Calvario; paisajes, historias, mitos y leyendas, toponimias y Cosmovisión que se prestan para conversar largo; pausa, un sorbito, silencio y un paisaje sonoro especial de río, gente y tráfico vehicular que es otra canción. Tantas lecturas de la ciudad, de su pasado, presente y futuro.
Es el Barranco del río Tomebamba que, en cada hito de su trazado, ofrece infinidad de lecturas porque está hecha de espacios indispensables de la vieja y nueva ciudad, desde El Vado, La Condamine, EL Museo del Sombrero de Paja Toquilla, el Padrón el Puente del Centenario, el hotel Crespo, el Museo “Remigio Crespo”, las Escalinatas, el CIDAP, Museo de las Culturas Aborígenes, Todos Santos, El Puente Roto, El Museo de las Tres Culturas, la Galería de Miguel Illescas y Pumapungo. Tanto para ver, escuchar y sentir. (O)









