Bueno. Al fin la Asamblea Nacional se ha sacudido y ha propuesto reformas a la Ley de Tránsito. Sí, todos los días es una selva salir a las calles, por lo que tiene que persignarse para no toparse con un desadaptado detrás de un volante. Créanme que, al ver imágenes de accidentes de tránsito, muchos pudieron prevenirse, pero por andar acelerados porque la plancha dejó prendida, se estrellan, y van directo al Creador.
Ahora la normativa sugiere que los conductores de las motos eléctricas y scooters lleven puesto el casco en la maceta, no en el codo o colgando de la mochila. Ah, y me faltaba. Deben respetar la direccionalidad de las vías y, en especial, dejar de usar las veredas. Vean nada más cómo un scooter estuvo involucrado en la muerte de una persona. Sí, ya hablamos de víctimas mortales.
Todo aparatito que sea impulsado por un motor debe ser regulado. Personalmente, me ha tocado vivir situaciones que me han provocado más de un susto porque giro mi carro hacia alguna transversal y, de la nada, me aparecen esas motos eléctricas que, la plena, no se les escucha nada.
Adicional, otro tema de la norma es que ahora los delivery pasarán a un catastro y bien por ello. El boom de las aplicaciones ha desnudado un tema que ahora se nos complica. La movilidad. Yo no sé cómo llegan esos pedidos, pero esos motociclistas andan hechos los “bacanes”, haciendo caballito en media vía. Aunque suene duro, parecen orangutanes.
Ya pues. Aprovechemos que esa Asamblea Nacional está camellando durísimo para que tengan todo listo para el Fenómeno del Niño, que parece que viene arrasando con todo. Se prevé que en las ciudades costeras el agua llegue hasta la coronilla y en la Sierra atravesará una fuerte sequía. Por el bien del país, a estar preparados. (O)




