¡Pero qué es lo que le pasa a este gobierno, porque es tan injusto y se pone a perseguir a gente inocente, como alcaldes (6 presos y uno fugado), prefectos y más colaboradores! No contento con esto, se dedica a hostigar a la ex candidata Luisa González, una persona proba, inofensiva, que jamás recibió dinero ni de sus coidearios, peor de la delincuencia enquistada en el país, ni se diga de las mafias internacionales, que comandaban anteriormente los gobiernos de Colombia y Venezuela. No es justo que le detengan a esta brillante abogada, llena de títulos internacionales, que le va tan bien en su profesión, que no necesitó ninguna ayuda económica para sus campañas, peor para realizar sus múltiples viajes internacionales, cuyos movimientos migratorios revelan más de 60 salidas del país en menos de 10 años; no hay duda que viajaba más que el mismísimo presidente de la república y que el Papa, juntos. En este contexto la fiscalía investiga el origen de aproximadamente $500 mil dólares, que fueron utilizados para contratar publicidad electoral, a lo que la doctora González responde que, ella no tiene responsabilidad directa sobre la administración financiera de sus contiendas políticas. El 22 de octubre un juez ordenó la prisión preventiva para González y tres miembros de su séquito; obviamente que las responsabilidades deben establecerse dentro del proceso penal, por lo tanto, los hechos investigados no constituyen una sentencia condenatoria. Pero que injusto este gobierno, como le puede acusar a esta “deslumbrante” profesional, de mal manejo de fondos y recursos, así como de lavados de activos para el financiamiento de su campaña electoral. Razón que su “pana” Gabriela Rivadeneira, muy irritada por esta injusticia, convoca a sus bases y más organizaciones sociales a movilizarse para rechazar esta “persecución política”; además de elevar las vulgares quejas ante la Comisión Internacional de derechos Humanos. Muchos de sus simpatizantes no le dieron el respaldo, para lo que ella considera un verdadero SECUESTRO a su compañera; con esta afirmación, esta señora demuestra que ni siquiera sabe diferenciar entre las palabras secuestro y prisión preventiva. Qué lamentable lo que ocurre en nuestro País, este gobierno en vez de estar persiguiendo a “ciudadanos inmaculados”, debe más bien planificar en levantar sendos monumentos para estos “angelitos”. ¡Sí, pero monumentos a la deshonra, al descaro y a la corrupción! (O)






