Y con la autopista cerrada en las narices de los turistas, un discurso inefable del alcalde y la guerra desatada debido al narcotráfico, nos hemos llenado de asombro ante el estoicismo de los ecuatorianos. Y la ciudad celebró sus fiestas con la feria de artesanías y el mercadito de diseñadores, emprendimientos que vaciaron los bolsillos …











